Aunque para mi corazón agonizante, será el momento en que la ansiedad retorne, en que la angustia acabe con lo poco que queda, para que se destruyan las esperanzas que restan.
Toca construir poco a poco un nuevo calendario de vida, donde no exista la rutina anterior, aquella rutina de felicidad de los días que venías sin falta a las 6:30pm, bajando de tu corcel, y yo recibiendo con felicidad a mi caballero de sonrisa mágica.
Teniendo mutuamente los detalles mas simples pero que inyectan de amor y fe la vida.
Ahora nada de eso está. Y tengo que reestructurar las 6:30pm, buscar un sitio en donde esconderme, en donde hundirme para no pensarlo, para no esperar un timbre que suene, un teléfono o un mensaje.
La felicidad excesiva nos trae males con el tiempo, como la costumbre al amor, y todo ese paquete que recibimos.
El péndulo del tiempo ya no corre a mi favor, pero jugaré mis cartas para que pronto éste mismo tiempo cure sus respectivos daños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario