viernes, 29 de julio de 2011

Con el paso del tiempo.

Hace mucho tiempo, cuando decidí estudiar Publicidad, y empezaba hacer que la música tuviera el significado que hoy en día tiene para mi, hace mucho tiempo, quería ser como muchas personas que yo admiraba:

Admiraba el arte de una joven caleña, que es menor que yo, y es una artista maravillosa, y pensaba que algún día podría hacer cosas tan geniales, y que alguien me admirara como a ella.
Admiraba la sonrisa de mi amiga Jenny "cookie" y me decía a mi misma "tengo que hacer bien mi ortodoncia para sonreír de ese modo".
Admiraba a mi mejor amiga Johana, porque ella se vestía como quería y tenía el suficiente carácter como para no importarle lo que pensaran los demás.
Quería ser tan inteligente como el novio que tenía en aquella época, estuve 3 años y medio al lado de una persona que todo el tiempo consideré mas listo que yo, y siempre sentí que no iba a lograr en mi ámbito lo que él podría lograr en el suyo.
Admiraba y envidiaba a mi hermano Juancho, pensaba que lo querían mas que a mi, era mas inteligente y mejor hijo que yo y eso me frustraba demasiado, me dolía quererlo y la envidia que sentía.
Admiraba a todos esos profesores habla mierda del lugar donde estudié, pensaba que eran unos grandes profesionales y que todo lo que ellos me pintaban era lo que yo quería vivir cuando tuviera su edad.

También he pasado mucho tiempo sintiendo una envida corrosiva que no me ha dejado ser la clase de gente que tal vez quería llegar a ser:

Envidiaba a una compañera de la universidad, ella siempre con un cabello hasta la cintura, negro y espectacular, con un bello cuerpo y sabía como vestirse bien y hacer notar su gusto por aquella música que yo quería que también a mi se me notara.
Envidiaba a los que sacaban buenas notas, a los que tenían mas dinero, a los que decían que habían viajado o ido a conciertos.
Envidiaba a todas esas chicas que se ganaban las miradas de aquellos que querían que me miraran a mi.
Envidiaba la carcasa de muchas personas solo porque nunca me he sentido con una buena carcasa.
Envidiaba a todos aquellos que las cosas les salían bien en la vida, sin buscarlas, sin esperarlas, su maldita mala suerte que yo no tenía, pero me irradiaba cuando veía su ingratitud frente a todo.
Envidiaba a todas esas mujeres delgadas que se vestían como yo quería y me daba rabia aquellos que prácticamente decían que yo por gorda no lo podía hacer.

Con el paso del tiempo, he descubierto que nada en esta vida es incondicional, he visto como mas de una amistad ha quedado olvidada por cosas importantes y otras que no tanto. He pasado por encima de muchas personas, y he vivido con el karma y el dolor de eso, pero, he visto como muchas mas me han pisoteado sin importarles lo que uno realmente siente.
Han pasado mucho años de eventos de mi vida que por mas que intento no puedo olvidar, hubo otros mas importantes que jamás me interesaron lo suficiente. He guardado rencor a estupideces, o a motivos importantes y no he dejado seguir el curso de la vida con tranquilidad solo por eso.

Soy una mujer malgeniada, discuto con todo el mundo, me ofendo y enojo con bobadas, y aunque lo intento no he conseguido dejar eso de lado, será que simplemente tengo que aceptar eso como parte irremediable de mi ser? Tal vez sea mi respuesta.

He dispuesto de mi tiempo (que me está sobrando mucho últimamente) para confesarme a mi misma, que tal vez no sea tan amante de algunas cosas como lo he predicado, que no soy aquella artista que he intentado ser durante los últimos 6 años de mi vida, que no soy tan intelectual como quiero hacerme ver.
Museos? Hace meses que no voy a uno, pero crítico demasiado al que no va.
Arte? Si no me toca hacerlo de trabajo de la universidad, de resto no hago nada, simplemente me quedo viendo televisión, escuchando música y mil cosas mas.
Deporte? Caminar? No, eso no, siempre digo que lo voy hacer porque fulanito lo hace y debería darme pena ser tan perezosa y que por perezosa soy gorda y así una cadena de motivos que siguen haciendo lucha en mi mente por algo que "quiero" pero finalmente no puedo ser.

A la larga, he comprendido que soy así, por más que me duela aceptar ser lo que soy, tengo que hacerlo y así, puede que, algún día viva en paz conmigo misma, esta soy yo, al desnudo. Haciendo una confesión moral de lo que no soy, para ver si algún día de mi vida llego a ser alguien que encaje con mi propio ser. He sido una persona que sufre y no hace nada al respecto, y puede que si, que me guste el dolor; y me gusta estar feliz también, y me gusta el drama, y como las personas critican tanto eso, he vivido pensando que soy un ser errado, lleno de defectos y sin ningún tipo de distinción especial de las demás personas.

No tengo nada más que agregar, he podido concluir todo aquello que debí decirme hace mucho tiempo. Y por cierto, como bien saben aquellos pocos que me conocen bien, puede que escriba después mostrando facetas de felicidad, o inconformismo, de llanto, la locura es cosa seria.

• ...He pasado tanto tiempo tratando de tener las cualidades de las personas que he admirado, que a veces, he olvidado cultivar mis propias cualidades, pero sobretodo, he olvidado mis habilidades. Ya no quiero ser como nadie mas, tan solo quiero ser yo... •