domingo, 29 de septiembre de 2013

¡Claro qué si!

Claro que puedo desearte,
tanto como otros hombres solo desean
lo carnal en mi.

Claro que sueño con tu cuerpo sobre el mío,
con tus manos tocando los centímetros de mi piel.
Con tu hombría en mi feminidad.

Claro que te veré después
en el onirismo mágico,
en el recuerdo del placer,
en cada susurro de mi ser.

Perdón por el deseo, solo quiero lo físico.
Tal como me ves, es la forma en que te anhelo. 

Catherine Dollanganger.

"Disminuye el deseo de todas las cosas cuando la ocasión es demasiado fácil".
Pinio el Joven.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Tal Vez

Tal vez es el miedo a la soledad, tan latente, como espectro del aire que respiro, me invita a amar a cualquiera, a desear a todos y a la vez a nadie.

Es mi cuerpo abandonado al olvido del mundo, arrinconado en la desesperación; ésta alma encadenada, toda esta soledad errante de lágrimas malgastadas, de pensamientos desperdiciados en sonrisas como la tuya, en tus besos engañosos, en esa parodia del amor, la adicción a la pasión, a lo carnal, al sexo, al cuerpo ajeno.

 
"Estoy muriendo porque alguien ha creado un silencio para mi".
A. Pizarnik.