sábado, 29 de noviembre de 2014

Infinito

Yo, el fantasma, la muerte.
Nada de lo que pensé me representa en tu piel. Nada de lo que creí nunca fui.
Yo, el espectro, el recuerdo, el pasado latente.
Tú, el que no se va, el que insiste, quien no pierde.
Escogiste dejarme atrás, en el exilio de las almas.
Escogiste no olvidarme, obligarme a no marchar, a seguir ahí para ti.
Y agoniza éste corazón en nuestro último adiós.
Hoy, el día siempre perfecto, el momento más anhelado.
Caminar, el verde y el sol, tu mano y tu sonrisa,
Un beso, los abrazos, el dolor, las lágrimas, licor.
Último y prolongado beso, infinito último adiós...


Sus ojos eran la entrada del templo, para mí,
que soy errante, que amo y muero.
Y hubiese cantado hasta hacerme una con la noche,
hasta deshacerme desnuda en la entrada del templo.
Alejandra Pizarnik. 

domingo, 12 de octubre de 2014

Confesiones En Letras Al Azar.

Hoy después de tanto, pero tanto tiempo, alguien me preguntó, ¿cómo está Catalina? ¿qué siente Catalina?
Yo no puedo contestar la verdad, soy tan cobarde, Catalina simplemente vuelve a evadir la pregunta con una respuesta sensata: es muy complicado explicar lo que siento.

Pero entre tantas cosas quería gritarle "ME GUSTAS DESDE LO INIMAGINABLE", y de nuevo viene la cobardía, y me trago las palabras, es por eso que soy lo que soy, un desastre interno, a punto de estallar, de no dar un paso más, me siento nada e incluso menos, inservible y fracasada, si alguien de verdad me preguntó ¿qué siente Catalina?, ¿cómo puedo decirle esa verdad? 

Y pensé vagamente en todo, cuando por fin me encontré sola en el camino, pensé tanto que las escaleras fueron invisibles, seguí derecho a otro destino, y me encontré sola, pensando de nuevo.

Pensé en el monstruo que soy por no querer lo suficiente a mi perro y preferir a mi gato, y me deseo la muerte a mi misma por ser tan miserable, tan poca cosa, tan fría.

Despedacé cada palabra que me escribiste. leí 50 veces, estudié esos dos puntos perfectamente colocados, cada tilde y cada frase mágica, leí 100 veces más, y uní las palabras que escribiste con una cinta transparente que tengo en mi mente.

Las noticias preocupantes que llegan en momentos donde debí haber estado perdida en tu sonrisa y tus ojos, en tus palabras y tu agradable voz, y fue esa misma voz la que dijo "lo solucionaremos".

Me imagino diciéndole la verdad a medio planeta, me imagino no siendo una inepta, me imagino en la calle caminando sin rumbo como aquel día donde escapé a un cementerio y volví muerta en mi vida,

Una canción que me gusta dice: "el momento en el que menos sufro es cuando no tengo que volver a despertar"; magia y sabiduría en tan pocas palabras, lo siento igual.

Alejandra Pizarnik, ¡VALIENTE DIOSA DE LAS LETRAS!, sus escritos son reflejo siniestro de mi corazón y mi podredumbre interna.

Mamá, perdóname.

Aproveché cada instante, segundo o palabra, tenerte al lado mío, sentir tu piel al lado de la mía, respirar tu cabello y pensar "él está a mi lado, disfrutando lo mismo pero a la vez no",

Quisiste seguir sabiendo de mi desastrosa locura, ¿Por qué?
Me diste las gracias por algo que te negabas ver, ¿es tu ceguera tan engañosa como la mía?

No quiero querer. Yo también tengo mucho que decir, el tiempo corre en contra.

Cuando mi corazón aún era de niña, yo podía imaginar que todo era para mi, mi corazón de anciana me estrella con la realidad apenas tiene su primera oportunidad.

Tengo 29 años, mentalmente tal vez 7 años, mi corazón tiene 99, a veces bebe algunos elixires de juventud y después envejece más.



Es decir, 
que no hay nada que obligue a vivir,
ni nada que desobligue,
Todo o casi todo es mentira
porque cae o puede caer.
Alejandra Pizarnik.




miércoles, 27 de agosto de 2014

Absurdo

Absurdo es sonreír porque me escribiste.
Sentí que flotaba en un viento de alegría, 
de una ilusión de polvo,
de una expresión fingida.

Absurdo era pensar que me mirabas,
siempre confundida, ilusionada, encantada en tus ojos.
Absurdo era pretender que éramos un reflejo
de esas almas que entre un millón se ven.

Yo creía en la infinita coincidencia  de nuestros pensamientos,
que compartíamos el deseo de conocernos, que de mi jaula podrías sacarme.
Pero esta niña que brincaba de alegría de repente se encontraba llorando en soledad.

Absurdo era pensar que podríamos ser uno.
Que yo podía ser alguien para ti.


"Todavía hay tiempo para imaginar cualquier cosa,
para creer que aparecerás en cualquier instante,
para incluso creer que me buscas."
Julio Cortázar.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Desesperanza

¿Qué me queda de ti, después de que te vas?
NADA. No queda nada, solo desesperanza.

Esa que desgarra, que brota del llanto,
la desesperanza de la razón,
cuando solo hay vacío en el corazón,
cuando sabes que tu mas grande temor
no es mas que la realidad que respiras,
la realidad que sangra día a día.

¿Qué me queda después?
Solo el golpe bajo, la desconfianza, 
la excusa repetida, vernos cada veinte días.

NADA;  no queda nada, solo desesperanza.


La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada,
y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo.
Maurice Maeterlinck