sábado, 29 de noviembre de 2014

Infinito

Yo, el fantasma, la muerte.
Nada de lo que pensé me representa en tu piel. Nada de lo que creí nunca fui.
Yo, el espectro, el recuerdo, el pasado latente.
Tú, el que no se va, el que insiste, quien no pierde.
Escogiste dejarme atrás, en el exilio de las almas.
Escogiste no olvidarme, obligarme a no marchar, a seguir ahí para ti.
Y agoniza éste corazón en nuestro último adiós.
Hoy, el día siempre perfecto, el momento más anhelado.
Caminar, el verde y el sol, tu mano y tu sonrisa,
Un beso, los abrazos, el dolor, las lágrimas, licor.
Último y prolongado beso, infinito último adiós...


Sus ojos eran la entrada del templo, para mí,
que soy errante, que amo y muero.
Y hubiese cantado hasta hacerme una con la noche,
hasta deshacerme desnuda en la entrada del templo.
Alejandra Pizarnik. 

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