¿Qué me queda de ti, después de que te vas?
NADA. No queda nada, solo desesperanza.
Esa que desgarra, que brota del llanto,
la desesperanza de la razón,
cuando solo hay vacío en el corazón,
cuando sabes que tu mas grande temor
no es mas que la realidad que respiras,
la realidad que sangra día a día.
¿Qué me queda después?
Solo el golpe bajo, la desconfianza,
la excusa repetida, vernos cada veinte días.
NADA; no queda nada, solo desesperanza.
La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada,
y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo.
Maurice Maeterlinck

No hay comentarios:
Publicar un comentario