Ya no quiero ni pensar en lo que sueño, antes le daba mucha importancia a lo que pasaba por mi cabeza en las noches mientras el subconsciente hacía lo suyo. Ahora no se me antoja nada de esto, porque sé que ni en sueños las cosas andarán mejor de lo que pasa en mi realidad.
Cada vez que las lágrimas vienen a mi, tomo aire y pido por no llorar, no quiero hacerlo, y en eso llevo 4 días, no sé cuánto más podré soportarlo, a veces siento que todo esto me supera, y recuerdo la última vez que me sentí así y cuando exploté en llanto 3 meses después de aguantar el dolor.
Esta mañana cuando abrí los ojos, intenté obligar a mi cuerpo a dormir, le pedía "Cata, duerme, duerme de nuevo...", y nada, la única respuesta fueron 2 ojos bien abiertos negándose.
Le dí mil golpes al cabezote de mi cama, ahora mis manos sufren las consecuencias, estaba llena de ira, tenía rabia porque por no haber sido prudente, por confiada es que me pasan estas cosas. Pero luego respiré profundo y me dije a mi misma, que llegará el momento en que todo esté a mi favor.
Debo recordar que nosotros estuvimos acompañados cuando nacimos, pero que a la tumba nos vamos solos.
A tu lado viví en el mundo irreal que siempre quise soñar. Catalina.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario