Puedo decir abiertamente que en éste corazón ya no hay nada para ti, me limpié del dolor, recogí los escombros que dejaste cuando marchaste; ese desastre que me costó pero que logré arreglar.
Pero hay algo, una sola cosa que no puedo manipular de ese modo, lo único en todo mi ser que me supera y justamente lo que me ayudó a configurar mi corazón a cero de nuevo, MI MENTE.
Mi mente aún manda esos destellos de recuerdos, lo que es imposible olvidar, una mala consecuencia de sufrir de buena memoria, y por más que intento aplastar esos recuerdos con los de personas que son mejores en mi mundo, algo se cuela entre los agujeros negros y llega de nuevo a perturbarme, a mirarme de nuevo como lo hacías hace tiempo.
¿Por qué la mente se empeña en mantener latente lo que el corazón ya enterró?
"Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse;
antes al contrario, la hacen mas profunda."
Gustave Flaubert
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