eres la carcasa de un monstruo,
la piel de un despiadado,
un hombre poco hombre.
Ahora que te conozco.
lamento haberte amado.
y todo lo que he desperdiciado
en el lobo debajo del cordero que sos.
Podrás sonreír, recitar, cantar, pintar,
que debajo de la musaraña de tu mentira
se esconde la verdad pervertida,
una vida vacía y llena de estrategias
para destruir a tu paso sin remordimiento ni piedad.
Ahora que te conozco te compadezco,
no eres más que un desatino de tu destino,
no eres más que un vagabundo destructivo
caminando por el mundo sin sentido.
Y cuando me miro al espejo agradezco mi corazón roto
al menos tengo uno que se puede romper
y no esa piedra que debe estar en tu haber.
Catalina...

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