A veces siento que ya no camino, voy levitando, como si fuera un sueño lejano que se acerca caminando, como decía aquella vieja canción... (¿Alguna vez has visto un sueño caminar? Pues yo si).
Todas las madrugadas la Luna brillante sale a su encuentro conmigo, guía los vuelos oscuros y me lleva sana y salva a mi destino.
Las nubes que me rodean trajeron consigo dos almas galopantes. Maravillada quise ir en su encuentro, pero el sueño me seguía atrapando, llamándome a mi destino.
Caballos Blancos en la Niebla, niebla y nubes de madrugada, de almas solitarias, de frío, de gris amanecer.
Caballos Blancos, no ha vuelto la niebla, ni con ella las bestias misteriosas que a lo lejos me esperaban.
Espectros blancos entre nubes y rocío.

No hay comentarios:
Publicar un comentario